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miércoles, 5 de enero de 2011

PSIKOMOTRIZITATEAREN ONURAK-BENEFICIOS DE LA PSICOMOTRICIDAD

¿Por qué es útil?

La psicomotricidad le permite al niño un proceso de maduración, primero vivirá el placer a través de su expresividad motriz, para luego pasar al placer de pensar, crear y transformar con diversos materiales, logrando así distanciar la emoción y la acción del movimiento para centrarse en la acción del pensamiento.

Los cambios que se producen en el cuerpo desde el placer, la emoción y el tono permiten el desarrollo de procesos psicológicos y la apertura a otro nivel de pensamiento. Existe una interrelación entre el movimiento y las emociones, por tanto cualquier concepto que el niño debe aprender tiene una resonancia afectiva importante y primitiva. Es necesario que el niño primero tenga una vivencia de los conceptos y a partir de aquí estar disponible para poderlos interiorizar y simbolizar o representar. Este proceso de maduración le permitirá al niño su desarrollo emocional y las bases para el desarrollo de habilidades cognitivas.

Así por ejemplo, en una sesión de práctica psicomotriz se empieza, luego de la fase bienvenida o acogida, a la fase de descarga, en la cual el niño expresa sus emociones al tirarse a una piscina llena de pelotas o destruir una torre de cojines, saltar, caer, balancearse, reír, gritar. Posteriormente pasará a una fase sensorio-motriz, en la cual experimentará a través del uso de materiales como colchonetas, rampas, escaleras, túneles, juegos de coordinación, etc.; diferentes sensaciones de placer y displacer producto de sus movimientos, saltos, giros, suspensiones, etc., luego de estas etapas, el niño pasará a interiorizar lo vivenciado a través de sus representaciones mentales, el ejercicio de su memoria y la conceptualización, plasmará sus experiencias, emociones y acciones por la vía verbal y luego mediante materiales gráficos y plásticos.

De esta manera el niño transforma las sensaciones y percepciones hacia niveles de simbolización y conceptualización, comprende un proceso madurativo que de la acción a la representación, “del acto al pensamiento”.


BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA PSICOMOTRIZ.

- La Psicomotricidad ofrece un lugar de privilegio, donde el niño puede descargar su impulsividad sin culpabilidad. Esta descarga será determinante para su equilibrio afectivo.
- Permite el dominio y conciencia de su propio cuerpo.
- El niño puede vivenciar y conocer su propio cuerpo y puede ir elaborando su totalidad corporal como una síntesis entre la imagen y el esquema corporal.
- Le permite afirmar su lateralidad, control postural, equilibrio, coordinación, ubicación en tiempo y espacio.
- La percepción y discriminación de las cualidades de los objetos y sus distintas utilizaciones.
- Reafirma su autoconcepto y autoestima, al sentirse más seguro emocionalmente, como consecuencia de conocer sus propios limites y capacidades.
- Se integra a nivel social con sus compañeros.
- Se prepara capacidades necesarias para los aprendizajes escolares básicos.

Informazio iturria: http://www.cosasdelainfancia.com/biblioteca-psico08.htm

domingo, 2 de enero de 2011

Entrevista a SILVIA CURIAL Y CAROLINA PAGANINI: Psicomotricidad en la escuela, un concepto alternativo


Empezaron haciendo capacitación docente “sobre los aportes de la psicomotricidad a los aprendizajes de la lectoescritura y la lógica matemática”. Hoy también las convocan para trabajar con chicos con diagnóstico de ADD (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad), niños que se ven rotulados así por presentar dificultades en la escuela.

Conversamos con las licenciadas Carolina Paganini y Silvia Curial, dos profesoras de Educación Física y psicomotricistas que han logrado mover espacios antes estáticos de la escuela y encontrar una mirada diferente: el lugar del cuerpo en la escuela. El cuerpo del alumno, el cuerpo del docente y su relación con el aprendizaje.

—¿Cómo pensar el aprendizaje de la lectoescritura bajo los lineamientos de la educación psicomotriz?

—La idea que llevamos adelante como psicomotricistas es tratar de que los docentes observen cómo es ese niño al que se le quiere enseñar a leer y escribir, cuáles son sus necesidades corporales, qué pasa con el cuerpo en la escuela y en el aula al momento de abordar el proceso de enseñanza y aprendizaje de la lectoescritura.

Escribir compromete a la motricidad fina y lleva al niño a la quietud. Eso contrasta con un niño que viene del Nivel Inicial, de jugar todo el tiempo, de moverse en la sala, de sentarse en el piso, etc. Si el docente tiene en cuenta el desarrollo psicomotor del niño, el encuentro con el contenido nuevo será mejor.


—¿Y con respecto a las alteraciones en la organización temporal del niño?

—Un caso que ejemplifica fue el que apareció en una escuela en la que trabajamos con el registro corporal que tienen los chicos sobre el pasaje de una actividad a otra. Allí nos dimos cuenta de la importancia de dar tiempo suficiente para poder hacer el registro de una actividad, ya que muchas veces se les exige a los chicos pasar rápidamente de una actividad a otra, para respetar la planificación que el docente había preparado para ese día

Otro tema es la articulación del pasaje de Nivel Inicial al primer grado. Esta articulación tiene sus conflictos. El niño de seis años que comienza el primer ciclo tiene que organizarse para adaptarse a la nueva modalidad de trabajo, que requiere quietud para poder concentrarse, por ejemplo, en la escritura, pero esos niños de 6 años –desde la perspectiva del desarrollo psicomotor– necesitan movimiento. Entonces lo que se genera es una tensión en todo el cuerpo cuando tienen que quedarse sentados y tomar el lápiz y concentrase en el aprendizaje de la escritura. Lo que es bueno para estos casos es hacer trabajo de relajación y registro corporal antes y después de copiar del pizarrón, o de cualquier otra actividad que implique mucha quietud. Esto les va a ayudar a preparar el cuerpo, y para que realmente puedan disfrutar de la adquisición del nuevo conocimiento.

—¿Cómo sugieren que sea la dinámica del aula?

—Los docentes podrían hacer un trabajo de registro corporal con los chicos antes de salir al recreo y al regresar, y antes y después de una actividad. Trabajar en el patio y en el aula, porque el aula en general se usa como un espacio de quietud y no de movimiento.

Una buena propuesta es que los chicos puedan experimentar el aula de otra manera, tocando las paredes y el piso, mirando el techo y haciendo una mirada del aula desde otro lugar, o en realidad haciendo casi por primera vez un registro del lugar en el que están todos los días. Esto favorece mucho la creatividad y la imaginación, y el registro desde lo corporal de lo que están haciendo y lo que van a hacer. Esto permite fijar mejor lo aprendido: si no, van y vienen sin poder registrar nada.

Creemos que nuestra propuesta, basada en los lineamientos de la educación psicomotriz, es una experiencia positiva para docentes y alumnos. Los docentes, después de participar de un taller de psicomotricidad, nos dicen que antes nunca habían pensado en su cuerpo ni en el de los chicos, ni el en tono de voz que usan (algo muy importante también).

—¿Cómo podría un docente preparar el cuerpo del alumno?

—El trabajo corporal es muy importante, porque sino ¿dónde voy a sembrar lo que yo quiero enseñar? Es bueno que los docentes puedan programarse cinco minutos de trabajo corporal, cuando los chicos vienen del recreo, antes de sentarse, para cantar, gritar, moverse, saludar al compañero, trabajar con opuestos: el silencio y el ruido, movimientos rápidos y lentos, etc. Este trabajo también puede servir como evaluación diagnóstica para el maestro, para saber en qué están los chicos y planear en función de eso la próxima actividad, es decir, tomar los emergentes.


—Y el docente ¿cómo debiera preparar su cuerpo para afrontar su tarea diaria?


—Eso es muy importante, es un trabajo que hay que tener presente en todo momento. En las capacitaciones nosotras marcamos siempre en qué momentos del aula está más expuesto el cuerpo del docente: reunión de padres, actos, reuniones con directivos. Allí hay que preparar el cuerpo antes, por ejemplo registrando en qué partes del cuerpo hay tensión, dolor, cómo hacer para relajar porque eso se trasmite en el tono de voz, en la mirada, etcétera.

La idea es que puedan registrar qué trasmite el propio cuerpo en el aula y hacer la vivencia.


—Y ¿cómo es la mirada de un psicomotricista para con un chico con diagnóstico de ADD?

—Nuestra mirada no es la de ver a un chico con problemas de conducta –como lo ven en la escuela muchas veces– sino que observamos el porqué su necesidad de movimiento, qué se puede hacer para que ese movimiento encuentre rumbo. Trabajamos con el cuerpo y el movimiento y con lo que siente el chico en relación con los otros chicos y en relación con el adulto. De hecho, muchas veces el diagnóstico es ADD con hiperactividad, y la hiperactividad en algunos casos es abordada desde la psicomotricidad. Se podría abordar con trabajos de registro corporal, de concientización del propio cuerpo; la consigna es “cuidá tu cuerpo, pero también cuidá el cuerpo del otro”. Lo importante en estos casos es salir del lugar de la queja, porque es una realidad que se presenta en muchas aulas. Todo cambió. Los chicos no son los mismos que hace unos años, hay que tratar con esto, y la psicomotricidad tiene herramientas.


—Sí, el mundo cambia y los chicos con él. ¿Qué cambios importantes notan ustedes en los chicos?

—Hoy los chicos desde pequeños juegan con videojuegos, con la computadora, con la playstation, con la televisión, etcétera. Y eso los estimula muchísimo. Lo que les proponíamos a los chicos en el Nivel Inicial, tres años atrás, no es lo mismo que proponemos ahora: hay que trabajar a partir de lo que ellos traen.

Lo que sucede es que sufren una sobreestimulación. Porque en muchas escuelas se ofrece hacer inglés, computación, todas las materias curriculares y a veces doble escolaridad. Y salvo en la hora de Educación Física no hacen trabajo corporal.

Si bien la realidad familiar en algunos casos requiere que los chicos tengan que estar todo el día en el colegio, la escuela tiene que proponerles un lugar para el juego libre y espontáneo. Lo que importa es poder llevarles un poco de calma a los chicos.


Informazio iturria: http://portal.educ.ar/noticias/entrevistas/silvia-curial-y-carolina-pagan.php

Psikomotrizitateari buruzko ikuspegi eguneratua ematen duen elkarrizketa duzue hau, nire ustez psikomotrizitateari buruzko elkarrizketa interesgarrienen artean dago.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

ENTREVISTA CON JOËLLE GUITART, FUNDADORA DEL CENTRO DE TERAPIA DE PSICOMOTRICIDAD Y LATERALIDAD

40 años del Centro de Terapia Psicomotriz, de Lateralidad y de Relajación de Joëlle Guitart Baudot

Se cumplen 40 años de la apertura de este centro en la calle Muntaner 246 de Barcelona donde Joëlle Guitart Baudot continúa ejerciendo su actividad con su equipo de colaboradores.

-¿Cómo fueron sus inicios en la Barcelona de 1970?
Llegué a Barcelona con el título recién obtenido en París. No se conocía aquí la terapia psicomotriz, y menos aún su existencia como carrera con titulación universitaria. En vista de las dificultades, pensé primero en dar clases de francés. Me entrevisté con el señor Pere Ribera, director de AULA, Escuela Europea. Casualidades de la vida, el señor Ribera conocía mis estudios. Con la energía que le caracterizaba, me conminó a introducirme en el mundo barcelonés. Decía que era una ocasión que no se debía desaprovechar. Siempre se lo agradeceré.

-¿Cómo contactó con ese mundo barcelonés?
Fundamentalmente, ¡a través del listín de teléfonos! Ya veía que no resultaba muy halagadora para muchos mi respuesta cuando me preguntaban de parte de quién llamaba, pero qué le íbamos a hacer. Fueron más de 350 contactos. Se concretaron dos y eché a rodar la bola de nieve que se convirtió en el Centro que desde Barcelona extiende hoy su labor por toda España.

-Su actividad fue también difusora.
Me pareció necesario difundir en Catalunya una disciplina que podía beneficiar a muchas personas que sufrían algún tipo de trastorno psicomotor y especialmente trastornos de lateralidad. Organicé seminarios, conferencias, charlas en colegios, invité a profesionales extranjeros, radios, artículos, formaciones personales…

-Su labor de pionera, ¿cree que ha dado frutos?
Es palpable que en 40 años esta disciplina ha penetrado en los medios profesionales y en la sociedad en general. Me siento orgullosa de mi labor pionera, de haber hecho posible la presencia de esta disciplina en Barcelona, y de haber puesto mi grano de arena en su expansión.

-¿Qué es la lateralidad?
La lateralidad es un trastorno hereditario que tiene un origen neurofisiológico y que frena el potencial intelectual de la persona. Tiene que ver con el proceso de lateralización que todo individuo experimenta a lo largo de su desarrollo psicomotor y, ante todo, tiene su relación con la dominancia que ejerce uno de los hemisferios sobre otro. Este proceso tiene, por tanto, su sustrato en la neurofisiología.

-¿Cuáles son los problemas principales de la lateralidad cruzada en el individuo?
Una lateralidad cruzada o heterogénea frena y bloquea el 20% o 30% de los influjos nerviosos en ciertas áreas cerebrales, lo que merma el rendimiento neurofisiológico, mental y emocional. Un claro ejemplo de lateralidad cruzada es la del niño que es zurdo de mano y oído pero diestro de ojo y pierna. Hay un problema de lateralidad dificultando el rendimiento intelectual y afectivo del paciente.

-¿Cómo afectan psicológica y emocionalmente estas patologías en los pacientes?
Cuando uno o varios componentes de la lateralidad, como son la lateralidad innata, la lateralidad usual o la lateralidad gestual, entran en colisión, se produce lo que llamamos disarmonía de la lateralidad o lateralidad cruzada. Éstas afectan al desarrollo psicomotor y psicocorporal del individuo en la construcción de su identidad. Afectan, por tanto, a la construcción de su esquema corporal (son niños patosos, se les caen las cosas de las manos) o a su organización perceptiva (aspecto importante en el área de lecto-escritura). Pero también afectan a tres dimensiones en las que se encuentra toda la construcción de su identidad, como la dimensión temporal (no se sitúan bien en el tiempo), la dimensión espacial (se desorientan, les cuesta poner orden) y, por último, la dimensión relacional y, por tanto, afectiva.

-¿Cómo puede detectarse para poder aplicar el tratamiento adecuado?
Hay que realizar una anamnesis con los padres, un test sólo con el niño y dar el diagnóstico. Si es así, situar los diferentes cruces de lateralidad y sus porcentajes. Si no lo es, derivar hacia el especialista adecuado. El test ha de ser completo, incluyendo mano, oído, ojo, motricidad facial, brazo y la pierna estática y dinámica. Un buen y acertado diagnóstico equivale a media terapia.

Muntaner, 246, principal 2ª – 08021 Barcelona
Tel. 93.200.75.86 – Fax. 93.200.76.11
www.lateralidad.com


Fuente: http://s3.comunicacionempresarial.net/?p=304